jueves, 31 de marzo de 2011

Otra Vez

Las yemas de los de dedos de ambas manos parecían las piezas de un rompecabezas, encajaban perfectamente y no podían despegarse. Se abrazaban como si el mundo se fuera a terminar. El tren partía en 10 minutos, pero ella ya se había ido, su cuerpo seguía ahí pero la mirada perdida la delataba.

El la quería demasiado, porque siempre hay uno que quiere mas que el otro y ella solo quería partir, porque los pájaros no pueden ser enjaulados y se lo repetía  en la cabeza una y otra vez.

Hicieron el primer llamado y la cuenta regresiva comenzó; él la apretaba cada vez mas fuerte deseando que lograran esa simbiosis de volverse uno solo. Sonó el segundo llamado y el tren partiría en dos minutos, ella le dijo –Hasta luego- y él la soltó, ella agarro su maleta y corrió, le tiro un beso con la mano y le dijo “gracias” como cuando le hacen a uno un favor.

Luisa desapareció entre la gente y él  nunca la volvió a ver; de ese momento solo recuerda las miradas acusadoras de la gente que caminaba en sentido contrario apuntando directamente a la de él

1 comentario:

Jazzography dijo...

Lindo Blog.
Bonita Entrada
y me encantó el nombre. Saludos.

acá te dejo mi blog

http://photojazzmv.blogspot.com/2011/11/cuestion-de-fe.html