lunes, 15 de marzo de 2010

Constante

Quiero un amor que sea constante
Y que me diga que me quiere mas de una vez
[NO quiero rogar]
Que no se vaya solo en palabras
Pues las palabras se las lleva el viento
Y que me queda a mi

lunes, 1 de marzo de 2010

Paralelismos

Don Eduardo tiene 75 años y vive en condiciones de extrema pobreza, pero no le importa, el es feliz, vive alejado de la ciudad, de ese monstruo como el mismo llama y que no le interesa conocer, su mundo son esas cuatro paredes despintadas, sí despintadas y ese riachuelo que le pone sonido a sus días. Cocina con leña porque así sabe más rico, su piso es de tierra porque así nació y sus pies nunca se acostumbraron al frío mosaico. Es feliz y se le nota, la felicidad se nota, a veces decirlo esta de más. Ese río ha visto su vida pasar, ahí ha lavado su ropa, cuatro chuicas dirán, pero es lo que tiene. Hoy como cualquier otro día chorreará su café, se sentará en su silla y esperará a que den las 4 para que se ponga el sol y así dormir una vez más.

Hernán vive en la ciudad, marioneta de ese coloso como el se hace llamar, sentado hoy también en esa banca, en esa banca dura y fría frente al edificio del banco, tiene 52 y ya no trabaja, usa sombrero de copa para ocultar su mirada porque los ojos dicen mucho, son el espejo del alma y su alma no esta bien, alguna vez le hizo dañó a alguien y no recuerda a quien; son las 4, esta oscureciendo, esos edificios que lo encierran no le permiten ver aquel atardecer que tanto añora, tal vez el único recuerdo que aun valga la pena en esa sucesión de días que llama vida.